Para el amor de mi vida

Jugar a las esconidas siempre ha sido emocionante. Esa sensación de persecución y huída que te genera adrenalina y acelera el corazón es motivo de risas y exitación. Espero que ese sea el sentimiento de escapismo que posees al meterte debajo de las piedras el cual te impide acercarte a mi vereda.

Podría decirte que te he buscado, podría decirte que no lo he hecho, pero sabes? te mentiría. Ni te busco, porque te busco sin buscarte, ni dejo de buscarte porque sin buscarte te he buscado... a pesar de que las posibilidades no estén a mi favor. No se si algún día me voy a topar contigo, porque en los momentos que creía haberte encontrado terminé por darme cuenta de que no eras el motivo de mi llanto, pero no dejaré el esfuerzo a un lado, seguiré dando lo mejor de mi en cada oportunidad hasta que esté completamente seguro de que no eres tu el ánglel que yace a mi lado; aunque el tiempo me desgaste, aunque las fuerzas me abandonen y la esperanza se merme con el paso de los años.

No es que me sienta viejo, no es que me sienta joven, es que simplemente mi plan de vida ya se salió de su cause. Aunque eso no importa mucho, no siento haber sido creado para las reglas estrictas de una vida esquematizada y precavida.

Mi consuelo es que hemos compartido la misma vida, estamos respirando el mismo aire, tomando la misma agua y siendo ilusionados por las mismas cosas, espero que al menos uno de los dos reciba esa dosis de respeto y cariño compartido, que uno de los dos comparta la tarde de un domingo, que a uno de los dos no se le este pudriendo el corazón a cada paso, y amiga mía, espero que esa seas tú, porque aunque intenciones las tuviera, es obvio que la suerte no vino en mi paquete de bienvenida a este mundo en agonía.

Que no te hagan llorar demasiado, pero que no te den felicidad sin horizontes para poder robarte de sus brazos, que te traten con el cuidado que mereces hasta que el camino se nos cruce, si es que eso pasa algún día. No se si ya nos ha cruzado, pero mi amiga, eso me tiene sin cuidado. Te voy a decir que no me importa que tus labios esten en otros labios, que tus manos estén en otro cuerpo y tu pensamiento flotando en otros mundos lejos de mis sueños puvertianos, te lo voy a decir aunque me muerda el labio en cada letra de esa mentira que sin debut espero que pronto se despida.

Hay que dormise más temprano.